viernes, 25 de abril de 2008
viaje imaginario al acueducto
Atravesando el torrente que separa la ciudad de lo que siempre ha permanecido al margen nos encontramos con los arcos de lo que fué antes una empresa imposible llevar el del manantial milenario al molino de arroz recien estrenado. Fueron los esclavos del imperio los que lo hicieron. Y ahí está el acueducto milenario que puedes contemplar sorprendido por su destreza.
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